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Interesante resulta cuando te dicen que
van a cantarte una soleá por bulerías
y realmente hacen una soleá por bulerías
con peso específico. No debiera ser
sorprendente, puesto que lo que hizo Vicente
llegados a este punto con "Nocturnos"
de Juan Ramón Jiménez era
lo anunciado, en un tiempo en el que hacer
soleá por bulerías es sinónimo
de echar a correr el tempo ocurriendo debido
a ello que ya se llame soleá a la
que es por bulerías.
José María Molero (gran
guitarrista) dejó de estar solo
en su labor de acompañamiento al
cantaor con la llegada de todo el grupo
de músicos que a partir de este
momento estaría sobre el escenario
hasta el final del espectáculo.
Unos alegres tangos contarían lo
que sucedió al cervantino Don Quijote
cuando tras la liberación de los
galeotes hubo de refugiarse en la sierra
encontrándose al loco Cardenio...
Bajo eléctrico bastante correcto
de Sebastián Fuenzalida, bonito
sonido del piano de Carlos Rodriguez,
percusiones y coros made in Soto, y segunda
guitarra de Ivan Palmero.
Sobre un amante malo tratan "Las
tres hojas" de Lorca, pasadas en
esta ocasión al tres por cuatro
para un vals muy flamenco. Continuación
con una luz de luna que llega hasta un
lecho... El poeta modernista malagueño
Salvador Rueda sonó de ida y vuelta
por colombianas con "Rayito fuera
de luna". El homenaje a Machado fue
por bulerías, "Dos clavellinas"...
Gran parte del aforo se puso en pie para
despedir con ovaciones a Vicente y sus
músicos tras mas de una hora de
buen arte, hasta que llegó el regreso
para cantar por bulerías "El
café de Chinitas" de Federico
García Lorca, esta vez con sonido
más jerezano. En esta ocasión
ya fue la totalidad del público
quien se puso en pie jaleando en tres
por cuatro con sus palmas con tal intensidad
que se provocó una segunda salida
al escenario para que Vicente fuera de
programa eso que sus primos los Zambos
bien llaman cuplé por bulerías
al ser diferente de la bulería
en sí misma. Con todo el arte y
bailando su propio cante, Vicente Soto
se despidió con "La bien pagá"
recordando a Miguel de Molina...
En la ciudad seguía lloviendo
intensamente sobre un mojado carnaval,
en una noche que el flamenco madrileño
recordará como aquel instante en
el que un buen cantaor dio gran protagonismo
a conceptos literarios...
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