|
La primera noche
del festival, organizado por Gomaespuma
y programado por Juan Verdú,
fue larga pero con arte. Eran las
nueve de la noche cuando Juan Luis
Cano y Guillermo Fesser arrancaron
las primeras carcajadas del público
haciendo un análisis de los
patrocinadores del festival. Posteriormente
llegó desde Cádiz el
arte de la Chirigota de las Niñas,
dirigida por Ana López, hija
del conocido aficionado y compositor
gaditano Miguel López. Con
tipo (en ámbito del carnaval
de Cádiz tradúzcase
por "disfraz y aire de éste")
basado en chinas cantaron con todo
el arte una versión oriental
de las habaneras de Cádiz originales
de Antonio Burgos. Posteriormente
sería Ana López quien
nos metería en su mundo del
romancero carnavalero haciendo el
papel de la cuñada, esa típica
que todos tenemos...
La noche continuó
con Miguel Ángel Cortés,
gran guitarrista granadino que acaba
de editar con Karonte su nuevo trabajo
discográfico "Bordón
de trapo", título que
a su vez lleva la granaína
que tuvo a bien por tocar con segunda
guitarra de Dani de Morón.
El artista decidió despedirse
con unas bulerías muy personales.
El siguiente en salir a escena fue
Pitingo, con estética de
estrella pop y guitarra de Camborio
(ex Ketama). Comenzaron por soleá,
siguieron por granaína soul
(lo de Pitingo es personalidad),
paseo por tangos con el tema "Celos"
y soulería en la que el artista
onubense hizo lo que le dio la gana.
En esta soulería, nombre
creado por Gamboa para la mezcla
de soul y bulerías, antes
de cerrar con su famoso estribillo
de "como quieres que te quiera..."
hizo un paseo por letras populares,
algunas letras de José Luis
Figuereo "El Barrio" e
incluso metió en compás
el Yesterday de los Beattles. Arcángel,
como buen aficionado y buen compañero,
estuvo viendo toda la actuación
de Pitingo entre las cajas escénicas.
El hijo de Juan Habichuela y el
cantaor revelación se despidieron
por fandangos, mientras José
Manuel Gamboa continuaba nervioso
en primera fila por ver en escena
al artista al cual ha producido
su primer disco. El público
despidió a Pitingo en pie,
como mereció la circunstancia.
Tras el descanso
llegó Arcángel con
su cante, que estuvo bastante morentiano
en parte pero por otra bastante
personal. Tangos, caña, seguiriya...
de todo como casi nadie lo hace
o lo ha hecho, inmenso. En las alegrías,
sublime. Se echaba de menos que
algunos compañeros de profesión
hubieran acudido a ver esta maravilla.
Quien sí estaba presente
fue La Tana, que no perdía
detalle tanto del cante como de
las buenas guitarras de Miguel Ángel
Cortés y Dani de Morón
que acompañaban al cantaor.
La noche terminó con una
bailaora personal y eléctrica,
Fuensanta La Moneta, que destacó
por seguiriyas. Con Fuensanta también
tocó Dani de Morón,
presente con su guitarra en la mayor
parte de las cinco horas de espectáculo.
En definitiva, una gran noche de
flamenco para la primera jornada
de la séptima edición
del esperado festival Flamenco pa
tós.
|