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Le aconsejaron hace
más de una década a Juan
Verdú un auditorio único
para organizar festivales, el vetusto
Anfiteatro Anatómico del Colegio
Oficial de Médicos de Madrid. Aula
Magna que comenzó a servir para
que grandes artistas impartieran su flamenco
magisterio en el ciclo "A corazón
abierto", recogiendo el testigo como
recinto flamencamente escénico
el Flamenco pa tós de Gomaespuma.
De aquel primer festival benéfico
promovido por Verdú junto al dúo
humorístico ya han pasado ocho
años ¡ y parece que fue ayer
!. Aquello resultó todo un éxito,
siendo desde entonces los comienzos de
cada temporada estival una cita imprescindible
en la cual el mejor ambiente flamenco
imaginable se concentra durante unos días
en la capital española.
En la edición
de este año, celebrada entre el
16 y el 19 de julio, grandes artistas
ya consagrados se mezclaron en la programación
con jóvenes propuestas para el
futuro, consiguiendo entre los ocupantes
del escenario y el calor ofrecido por
el público momentos ciertamente
inolvidables. Se abrió el festival
en la noche del lunes 16 con un prometedor
cartel, Cañizares demostró
ser uno de los mejores guitarristas del
tiempo actual combinando en propia versión
parte del repertorio de Albéniz
en "Iberia" con momentos más
flamencos a través de bulerías.
Fue el primero para el cual el respetable
se puso en pie ovacionando ostensiblemente,
situación que se repitió
con absolutamente todos los artistas que
participaron a lo largo de las cuatro
jornadas nocturnas.
Esa misma noche, el cante de Arcángel,
aquel gran onubense que de forma ejemplar
sabe buscar los vínculos familiares
del fandango respecto a aquellos cantes
que lo permitan, cantó como pocas
veces lo habrá hecho en su trayectoria.
Miguel Ángel Cortés como
guitarrista escudero en grandes momentos
como la personal perspectiva de cierto
aire morentiano en las alegrías.
Dorantes continuó con su piano,
actuación en la que volvió
a aparecer Arcángel sobre el escenario
para juntos realizar una malagueña
de Chacón ("Del convento las
campanas") en una secuencia de instantes
que culminaron en fandango lucentino.
Y tras el descanso, Eva, Yerbabuena como
nunca. Increible.
Martes 17, con la resaca de la noche
triunfal anterior, pero aún quedaba
más... Niño Josele planteó
un bonito doble homenaje, entre Bill Evans
y Paco de Lucía, melodías
de ambos genios musicales. Marina Heredia,
granadina voz del agua, emocionante y
guapa en cantes como su perspectiva de
los tangos de la Penca. Belén López
arrasó, rompió el aire,
triunfando por soleares y alegrías.
Sus músicos, de gran nivel, siendo
la gran sorpresa del festival los ovacionados
cantes por jaleos extremeños y
bulerías de Juan Manuel Mora, cantaor
acompañante de la compañía.
Miércoles 18,
Madrid se pone más flamenca que
nunca para homenajear al gran Chano. Maestro
de Calle Botica 27, aquel lugar gaditano
que baja desde la carcel hasta la fábrica
de tabacos, Barrio de Santa María.
Historia flamenca viva sobre el escenario,
increible, emocionante. El showman del
flamenco, gran comediante, tremendo conocedor
de los cantes, quien mejor sabe en este
arte como tratar al público. Existe
una grabación audiovisual de este
espectáculo que se convertirá
en gran reliquia para la posteridad. Anécdotas
e historias varias entre cantiñas,
soleares, tanguillos... Sublime Lobato,
certero Carrión a la guitarra.
Previamente había actuado el grupo
de Tito Losada, con resultado espectacular.
Tras el descanso, Pastora Galván
se consagró definitivamente en
Madrid galvanizando su peculiar baile.
La noche del jueves 19
comenzó con Pedro Sierra quien
volvió a demostrar ser un gran
guitarrista, actuando una vez más
a Madrid. Gran recital en su tercera visita
a la ciudad, si la actuación del
27 de febrero del 2002 en la desaparecida
sala Suristán sirvió para
presentar su disco "Decisión",
en esta ocasión Pedro presentó
"Nikelao". Después, llegó
el momento de presentar en la ciudad a
dos interesantes artistas por parte de
aireflamenco.com. Comenzando con Alicia
Gil, quien consiguió poner al público
en pie con martinete, soleá, bulerías,
alegrías, y tangos. La cantaora
sevillana, muy popular en Andalucía
tras ganar el concurso Cazatalentos de
Canal Sur y editar un primer disco producido
por Paco Ortega, entusiasmó al
respetable incluso con su baile, demostrando
estar sobrada de compás y tablas.
Esta actuación supone un cambio
dentro de su ya interesante trayectoria,
iniciando una nueva etapa cambiando de
discográfica y centrándose
en mayor medida en territorios flamencos.
La otra joven promesa de la noche fue
Ezequiel Benítez, joven cantaor
jerezano que se trajo desde su pueblo
a su tía Ana, quien bailó
con mucho arte en la fiesta final por
bulería, compás en el que
versionando "Guitarra mía"
de Montañez, el artista había
conseguido minutos antes la positiva respuesta
del público. Cerró la noche
la señora que mejor sabe mover
un mantón por soleá, Blanca
del Rey.
Además de las interesantes noches,
el ambiente en el edificio se prolongó
durante casi todo el día. Por las
mañanas, eran los más pequeños
los que se adueñaban del anfiteatro
con el taller flamenco de Silvia Marín,
la show-woman italiana revelación.
A partir de las seis de la tarde, era
momento para optar por las clases de percusión
y guitarra a cargo de Nacho Arimany y
Salva del Real respectivamente, o visitar
las interesantes exposiciones: las excelentes
pinturas sobre temas flamencos de Gigí
Montero o los dibujos infantiles realizados
en el reciente viaje a Pekín de
Gomaespuma. Antes de la puesta de sol
comenzaba el ambiente en el patio, que
con las proyecciones de lo mejor de Photoespaña
2007 y la música por parte de DJ
Pablo Arribas, llegaban hasta altas horas
de la madrugada.
Más allá
de las 3:00 AM, ya viernes 20, Juan Luis
Cano "El Piñonero" cantando
por bulerías de Cádiz en
el patio, la actriz Teresa Vallejo le
contestaba recitando versos con mucho
arte al mismo compás. El festival
acababa de darse por finalizado, éxito
rotundo y tremendo, una semana sinceramente
inolvidable para nuestras vidas...
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