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Niña Pastori presenta "No hay quinto malo"
15.11.04. El pasado jueves 11 de noviembre se presentó en la madrileña Casa de América el nuevo trabajo discográfico de Niña Pastori.


En esta ocasión, Niña Pastori eligió una ambientación intimista para la puesta de largo de su nuevo proyecto discográfico, actualmente el disco más vendido de España. Unas amplias escaleras jalonadas por velas bajaban hacia un auditorio que establecía con el escenario una cercana intención, asegurando el contacto con el público. También sencilla era la formación planteada en el semicircular escenario que cerraba la circular estructura del auditorio, con José María Cortina al teclado, Chaboli a la percusión, Antonio Ramos "Maka" al bajo, y tres coristas (Loli, Anabel Rivera, y Toñi). La intención era clara, demostrar que la pureza sentimental suele estar cerca de planteamientos minimalistas, cerca de la sencillez auténtica. Y autenticidad es la palabra más correcta para definir lo que María y Chaboli quieren transmitir, quizás no desde un punto de visto de diversidad flamenca (casi todo va en ritmos de tango y rumba) pero si en la intención de ofrecer un producto de calidad y sincero, que es realmente una forma de pureza más importante que la de intentar demostrar el conocimiento (que también lo hay aunque no se muestre) de diversas formas cantaoras.

Elegante en su vestido negro, comenzó por los tangos "Santo romero", a los que seguirían el resto de temas de "No hay quinto malo". Temas como "Imposible" con una bonita introducción de Cortina, o "La cuna". Un momento emotivo de la noche fue cuando María se puso en pie para hacer "La tata", en homenaje a aquella persona mayor que todos hemos tenido cuidándonos en algún momento de nuestra niñez. Teclados de Cortina que, como siempre, en lugar de buscar espacios de protagonismo realizan la función de colchón donde todo se asienta, coros bien conjuntados, un bajo de calidad, unas percusiones de Chaboli que con el tiempo ganan en matices... y la voz de María ofreciendo sentimiento. También guitarra, por supuesto, la de Diego del Morao, que tuvo su mejor momento de la noche en las bulerías con un dominio del compás considerable, entrando y saliendo cuando le daba la gana.

El momento más humorístico de la noche tuvo lugar en la presentación de "En tres minutos" que, como ya se sabe, la compuso Chaboli la noche anterior a su boda con María. La Niña le echó tablas al asunto haciendo la explicación pertinente, se le nota que cada vez es más Pastori que Niña. Con este tema y el público en pie terminó el concierto oficialmente, pero las ovaciones de los asistentes hicieron salir nuevamente a escena a los artistas para hacer unas bulerías en las que la corista Anabel Rivera (cantante de Levantito) hizo un baile con bastante buen gusto. Tras los aplausos, el público empezó a gritar unánimemente... "Cái Cái Cái"... José María Cortina no se había preparado el tema, María tampoco se acordaba bien de la letra, pero nada de esto se hizo patente gracias a la profesionalidad de ambos. La canción con aires de tanguillo compuesta por Alejandro Sanz transportó como viento de levante al público a cualquier madrugada caletera con salina esencia... El Mentidero, aquel patio donde entre las macetas el viento silba por tangos... Sublime. Con la emoción a flor de piel, se acabaría el concierto haciendo nuevamente (ya se había hecho entre los primeros temas) el primer single del nuevo disco, "Puede ser". Cuerdas en minimalista y sincero tema, "puede ser que nos veamos otra vez".... Seguramente la veamos bastante, puesto que su evolución artística, a pesar de despegarse cada vez un poquito más de la raíz flamenca, ofrece contundentes aires de calidad y sinceridad.





Jacinto González
 (jaci@aireflamenco.com)
www.aireflamenco.com

 
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