| Eran
las diez de la noche cuando Mari Paz
Lucena hizo del escenario su espacio
flamenco para bailar una soleá
de progresiva bulerización.
A la guitarra acompañaban Pepe
Maya y Juan Serrano, teniendo como
cantaores a Johnny Cortés y
El Bocadillo. Gran noticia es cuando
se encuentra una bailaora bien compensada,
dando igual importancia a los pies
que a los brazos, con elegancia y
dominio escénico.
A continuación se quedaron
solos en el escenario los dos guitarristas
esperando la llegada del maestro
Eduardo Serrano Iglesias, alias
"El Güito". El artista,
que llegó a ganar en la década
de los sesenta el premio Sarah Bernhardt
reconociéndole como mejor
bailarín del momento, realizó
con maestría su habitual
farruca. Vale, hay que reconocer
que ya lo tenemos muy visto, pero
es como tener en casa el DVD de
aquel filme dirigido por Orson Welles
en 1941, "Ciudadano Kane"...
Está muy visto pero es un
placer volver a presenciarlo. Que
pena que debido a una negra pared
no se pudiera disfrutar el baile
con la plenitud del Palacio Real
como decorado, aquella circunstancia
que propició hace dos veranos
una de las mejores fotografías
del historial de Paco Manzano teniendo
al bailaor madrileño como
protagonista.
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