|
Gran parte de "Concert in the garden"
viaja por sudamérica estableciendo
el centro en Brasil. Tras visitar el propio
jardín fue el momento de irse a
ritmo de Choro Dançado, que además
de ser un ritmo brasileñamente
oriundo es ahora también un tema
de la Schneider que en esta ocasión
quiso dedicar a Rosa Passos que desde
la grada no perdía detalle alguna
del acontecimiento. Siguieron otros dos
temas de inspiración sudamericana
titulados "Pas de Deux" (con
grandes y merecidos aplausos al solo de
trompeta de Greg Gisbert) y "Dança
ilusoria". Estaba claro, María
estaba interpretando los temas en el mismo
orden que en su último disco, así
que por deducción lógica
a estas alturas estaba por llegar lo mejor
de la noche...
Y llegó, el causante de ganar
el último Grammy a mejor álbum
de jazz instrumental debido al gran reconocimiento
que ha tenido el tema que impacientemente
esperaba el auditorio: "Bulería,
soleá, y rumba". Subió
sobre el escenario como artista invitado
el percusionista Marc Miralta, el protagonista
de aquel disco editado en el año
2000 titulado "Marc Miralta New York
Flamenco Reunion". Como bien indica
el tema, se comenzó por bulería
en doce por ocho de acentuaciones alteradas
(aquí y en algunas otras cosas
está la gran diferencia de María
al hacer flamenco desde el jazz, esta
artista respeta todos los patrones flamencos
más allá de las lógicas
del solfeo). La espectacular bulería
con aire de banda sonora cinematográfica
se convirtió bajando el tempo en
una soleá cuyo solo de saxo estuvo
tremendamente genial a cargo de Ingrid
Jensen (a la altura del sublime solo que
Donny McCaslin realiza en el disco), y
aprovechando el crescendo cambio de estructura
de compás al cuatro por cuatro
para meter por rumba prácticamente
la misma melodía con la que se
realizó anteriormente la bulería.
María, de espaldas al público,
rozaba por momentos el papel de bailaora
con sus movimientos para dirigir la orquesta....
Alumna de Gil Evans, sin lugar a dudas.
Muchos fueron los minutos de aplausos,
tantos que se produjo un bis interpretando
una muy buena versión del clásico
y mágico Over the rainbow, ejecutando
una partitura de sobra conocida por todos
(la única en la noche que no era
propia) en un momento en el que a María
ya no le hacía falta demostrar
nada al público madrileño...
redaccion@aireflamenco.com
www.aireflamenco.com |