Amigo, gracias

En el marco de la segunda edición de la Bienal Internacional de Flamenco 'Enrique Morente', el gran guitarrista Vicente Amigo, abarrotó el Anfiteatro Eva Perón del Parque Centenario en Buenos Aires. Su concierto se disfrutó el pasado sábado 15 de octubre, dentro del programa planeado desde el 12 al 17.

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Este guitarrista español, resultaba ser la figura magistral del principal festival flamenco de Argentina, que aglomera diversas expresiones flamencas desde conciertos hasta conferencias, cine y fotografía. “Enrique Morente” es el nombre de la bienal, en esta ocasión, en homenaje al cantaor que fue director artístico de la primera edición y en aras del pronto aniversario de su fallecimiento.

Al aire libre y gracias a la benevolencia de la naturaleza, Vicente ingresó al escenario, detrás de su guitarra. El deleite se apoderó de sus manos cuando arrancó por solea: más de trece minutos del flamenco puro, lírico y pasional que sólo sale de su persona, dieron forma a la primera belleza flamenca que compone su show.

De la primera fila hacia atrás se levantaron aplaudiendo aquellos individuos pasmados por la magia. Un público que devino a causas de fanatismo y casualidad. El concierto gratuito invitaba al nativo del parque a acercarse a conocer, mientras compartía el asiento con aquellos admiradores de Vicente.

Elevó sus palabras el artista celebrando: “Buenas noches, estamos, la verdad, enamorados de este momento. Es la primera vez que siento este amor a primera vista (por mi parte), espero que por la vuestra también”. Después de ovaciones, así siguió: “Quiero unirme al homenaje y dedicar esto al maestro Enrique Morente. (Aplausos inevitables) Y nada… al maestro y al amigo que todavía era más maestro en la amistad y en la vida. Es difícil, y para eso estamos creo, si hacemos algo, es para conseguir día a día el mejor efecto ¿no? A ver si la guitarra un día me hace maravilloso”.

Con esa montaña de humildad, continuó el asunto. “Mensaje” sonó, remitiendo a 1995, con su disco Vivencias Imaginadas, donde el cantaor Rafael De Utrera lució junto con su corbata roja, la sonoridad flamenca de su voz.

Y así siguieron, reflejando de manera perfecta el “paseo de gracia” que habían prometido. Los músicos Antonio Fernández Peron (segunda guitarra), Rafael Usero Vilches (de Utrera) (cante), Patricio Cámara (percusión), Paquito González (percusión) y Juan Manuel Ruiz (bajo), acompañaron en la celebración del primer concierto que el maestro brinda en Argentina.

Definitivamente, un hermoso paseo: se escucharon los “Tangos del Arco Bajo”, el delicioso “Bolero del Amigo”, entre algunas rumbas y bulerías presentes en sus discos. Cuando ya era inminente su retirada, el público inquieto, clamó por otra más y así volvía Vicente atrás de su guitarra para corresponder a la platea. Para sorpresa de todos, el artista no se limitó a las cuerdas y acompañado de su jondo rasgueo, hizo sonar su propia voz. A cada verso, el público le respondió con oles, y sin más excusas tuvo que resignarse a la retirada del maestro, que regaló casi dos horas de amor flamenco, rematadas con la pieza que nombra a su último trabajo, Paseo De Gracia.

Y así se fue de Buenos Aires: “Con mucho mejor aire del que he venido”. De aquí, el embeleso de la gente Argentina que tendrá que aguantar hasta la próxima Bienal, con la posible vuelta del artista y el anhelo de la visita de muchos más.

Crónica realizada por Agustín Gallardo Seguí y fotografía de Andrea Spirito, 
para elvernaculo.com (Córdoba - Argentina)


 

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