Ovaciones para Enrique Morente en el Reina Sofía

Estrella Morente demuestra estar a la altura de su herencia en la noche del estreno madrileño de la película póstuma de uno de los principales artistas de la historia del flamenco, acto que tuvo lugar en el Auditorio 400 del Museo Reina Sofía en la noche del jueves 7 de abril.

Llegó el día, el esperado estreno en Madrid, después de su paso por el Festival de Málaga, de la película dirigida por Barrachina sobre El Barbero de Picasso, proyecto hasta ahora inédito que nos deja Morente en una actitud similar a El Cid, sorprendiendo a todos después de comenzar su largo viaje. Una cinta donde Enrique se deja ver en toda su esencia, Morente con sus cosas.

Él es la película en realidad. Con una estructura de making of, el documental retrata la esencia del mundo morentiano. Sus declaraciones, sus ocurrencias, su familia, su vida... Y su magisterio, es seguro que muchos jóvenes cantaores aprenderán bastante con la película...

Deconstrucción por la vía flamenca de la cultura hip hop que en medio de un rimadero rapero en toda regla se pasea por bulerías como sólo él sabía hacerlo, en aquella noche del Teatre del Liceu de Barcelona donde Enrique estuvo de arte, también por cantes como esas cantiñas que exploran territorios únicos e irrepetibles. Resulta muy reseñable un personaje secundario de lujo, que marcará clara tendencia en las próximas décadas para el acompañamiento al cante: David Cerreduela. Increíble la compenetración, estilo propio, y nivel del guitarrista madrileño. En una posición discreta, como sin querer hacer ruído, el hijo del Nani de Caño Roto se revela en el filme como el músico de referencia que ya es.

En las ocasiones en que Barrachina nos deja ver y escuchar un cante entero, de principio a final, el público del Auditorio 400 irrumpía en gran ovación. No era para menos, en su actitud escénica Enrique nos cuenta hasta lo que es el respeto y la paciencia, ética y estética, como diría Don Antonio Gades o Doña Pilar López si vieran el momento. Sin decirlo, pero haciéndolo. En unas estupendas malagueñas al estilo de Chacón, en el castillo de Buitrago de Lozoya, nadie en el escenario hace caso a una repentina tromba de agua hasta que el maestro Rafael Riqueni cierra con su guitarra.

El director, antes de comenzar la proyección, nos contó que la película se argumenta en los cuatro elementos de la naturaleza. Pero el argumento real va más allá de eso. Enrique, como sin querer hacerlo, como él acostumbraba, se ha montado un argumento teórico que en su realización práctica lleva mucha más historia de lo que superficialmente parece mostrarse. La teoría indica que está contando una interesante historia sobre el amigo peluquero que se encontró Picasso en París, y es cierto, la película cuenta eso. Teorías sobre el dolor, la guerra, perspectivas, es cierto que todo eso está en la película. Pero en una segunda línea argumental, menos evidente en lo formal pero sí más directa en los mensajes, Enrique nos está mostrando cosas como que Cerreduela marca estilo, todos sus músicos son excepcionales, su hijo Kiki existe y aprende, evidenciando que su niña Soleá se convertirá en cante con elegancia, revelando que Estrella Morente ha llegado a la Champions League para quedarse.

Estrella, en efecto, gana puntos por días. En clase, en inteligencia, en absolutamente todo. Los acontecimientos han provocado un cambio profundo en su perspectiva del mundo real, y su existencia está derivando en la mejor de las posibilidades que se pudieran pronosticar. Una lección de profesionalidad resultó hasta su llegada al photocall. Incluso cuando Jesús Mariñas montó su momento de emotividad ante flashes y cámaras, de la forma más pública posible. ¿Era necesario ponerse a llorar y a abrazar al personal en medio de un photocall, no había momentos más discretos y apropiados para eso?.

Aún destrozada por dentro, Estrella demostró elegancia, empatía, simpatía, e integridad. Ella estuvo perfecta en su lugar hasta en el momento en que Sinde, Ministra de Cultura, con su discurso quiso convertir a la noche en un reload de velatorio. Menos mal que estábamos a punto ver a Enrique con sus cosas, vivo para siempre. No se pierdan los conceptos argumentales de y sobre La Pelota, gran mujer a la sombra del genio, ahí se dejan ver interesantes claves. ¡En ocasiones las orejas corren peligro de ser cortadas!.

"No sabéis la envídia que me dais" dijo Estrella antes de abandonar el escenario para que comenzara la proyección, debido a que una vez más no iba a ser capaz de ver la película. Cualquier día lo conseguirá, y ese momento será interesante en el tiempo, por lo que verá y escuchará, por lo que ella hará al respecto. El genio es el genio, inalcanzable, pero Estrella Morente es una digna heredera de muchas cosas...

Texto: Jacinto González

 


 

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