World War Web, los días que cambiarán a la industria cultural
Dentro de un tiempo, leeremos libros y veremos películas sobre los sucesos que están ocurriendo durante esta semana en internet. El cierre de Megaupload por parte del FBI ha disparado una serie de previsibles consecuencias a través del que quizás sea el mayor ataque hacker en la historia de la informática.
La primera víctima de la World War Web ha sido Universal Music. En la noche del viernes 20 de enero se cumplen 24 horas desde que las webs de la multinacional discográfica están off line, ataque reivindicado por el colectivo Anonymous, por ser Universal la empresa que estaría detrás de la denuncia al FBI para conseguir el cierre de Megaupload. Independientemente de que sea lógica y necesaria cierta protección sobre contenidos protegidos, el cierre del sistema Megaupload es un asunto más complicado de lo que parece, el fin no justifica los medios. Estableciendo un símil curioso, sería como intentar cerrar una ciudad entera porque en uno de sus barrios se realizan actividades que podrían debatirse como presuntamente delictivas (que no es lo mismo que un claro delito). El que aquí escribe, ha llegado a tener en tiempos una cuenta premium de Megaupload para poder trabajar online con archivos de gran tamaño durante las grabaciones de un proyecto musical. Megaupload no era solamente “ese sitio donde te puedes bajar películas gratis”. ¿Qué pasará con toda la gente que ahora tenga contratada una cuenta premium en Megaupload? ¿Cómo reaccionarán todas las empresas que utilizaban los sistemas de Megaupload como unidades de backup de sus datos? Quizás más de una demanda colectiva...
¿Por qué ha sido un movimiento torpe por parte de los denunciantes? Porque al campo es imposible ponerle puertas. Te puede gustar o no como funciona el campo, pero ponerle puertas es inutil. Existen antecedentes históricos, el cierre de Napster impulsó a eMule, tiempo después el cierre de los principales servidores de eMule impulsó la creación de sistemas como Megaupload. Recordamos que no todo lo que se mueve en esos sistemas es distribución de música y cine. Ni tan siquiera, en ese caso, todo material de música y cine es material con derechos de autor activos. Si usted fuera un músico que distribuye libremente su obra para darse a conocer... ¿No estarían jugando con la libertad de elección sobre como dar a conocer su trabajo?. Según la historia de estos sistemas indica, el cierre de Megaupload solamente serviría para que pocos días después se instaure otro nuevo sistema de almacenamiento e intercambio de archivos. Así ha sucedido en las ocasiones anteriores. Una cosa es considerarse y venir del pasado, del mismo modo que la de Neutrex viene del futuro. Otra muy distinta es creer que por considerarse del pasado, se puede atrasar el reloj del tiempo hasta 1990.

En la tarde del viernes 20 de enero, con una diferencia de apenas una hora, dos noticias importantes. Por una parte, dentro de lo que ya se conoce como World War Web, Anonymous ha demostrado haber conseguido acceso a datos personales de Robert S. Mueller, director del FBI, y su familia. Algo más tarde, Lamar Smith, redactor de SOPA, anuncia la retirada de la propuesta de ley. Creo que ambas noticias están muy relacionadas entre sí, es evidente. Mientras, las webs de Universal Music siguen fuera de línea. En España, la Sgae se ha “autohackeado” viendo venir el peligro, dirigiendo el dominio sgae.es hacia un backup de como estaba la web a comienzos de noviembre del 2011, colgado a su vez en un servidor de Amazon. La perspectiva desde España de todos estos asuntos tiene su cosa, sobre todo después de los sucesos por los cuales se demostró como la entidad de protección de derechos de autor recaudaba más de lo que debería cobrar a los españoles, y los autores no cobran lo recaudado en su nombre, mientras al dinero recaudado por la Sgae con ayuda y permiso del gobierno se le ha dado un uso bastante cuestionable...
¿Qué es lo más curioso de la World War Web? Lo interesante es que aunque en dicho concepto entre la palabra War (guerra), no es una guerra, se parece más a una extraña forma de masoquismo. El principal enemigo del denunciante de Megaupload es el propio denunciante. Es más que demostrable que el presente (no el futuro, ya es presente) pasa por el sharing. Buscarse un enemigo como Anonymous no es una decisión inteligente. ¿Se dará cuenta quien se tiene que dar cuenta que es mas lógico procurar adaptarse al mundo real que intentar adaptar al mundo a propia conveniencia?.
Texto: Jacinto González.

