¿Qué es el flamenco para los Latin Grammy?
Por Jacinto González
Por muy sorprendente que resulte ver algunas nominaciones en los Latin Grammy, en realidad todo tiene un sentido, teniendo en cuenta que toda acción tiene sus consecuencias...
En una temporada en la que se han publicado discos tan interesantes como flamencos por parte de artistas como Carmen Linares, Pansequito, David Palomar, José Mercé, o Cañizares, son muchos los que se están sorprendiendo un año más con la lista de nominados en el apartado Mejor Álbum Flamenco para los próximos Latin Grammy. Según se anunció en la rueda de prensa que tuvo lugar el miércoles 14 en Los Ángeles, estos son los discos aspirantes: Las Pequeñas Cosas de Josemi Carmona, Piano Ibérico de Chano Domínguez, Corriente Vital de Ojos de Brujo, La Orilla De Mi Pelo de Niña Pastori, 15 Años de Pastora Soler.
Es obvio que surjan dudas. Aunque nadie puede dudar de que Pastora Soler, por ejemplo, es una artista sublime, de lo más grande que hay en España ahora mismo, impresionante voz, versatilidad, dominio escénico... ¿Pero lo suyo es un disco de flamenco?. Depende de la perspectiva y respecto con qué concepto. Es obvio que en comparación con un disco de Carmen Linares, va a ser que no. Pero ¿y si lo comparamos con un disco de Ottmar Liebert o de Benise?. En ese caso, sí. Otra gran artista es Niña Pastori, no cabe duda alguna. Ella resultará flamenca hasta cuando se le ocurra hacer un disco de versiones de Metallica, tiene esa virtud. Pero ¿su último disco es flamenco? Depende con qué lo compares, y puede tener una lógica, vamos a analizar...
¿Por qué sucede esto en el caso concreto del flamenco? Lo veníamos contando desde hace tiempo, todo va enlazado. En España, donde se crea la mayor parte del flamenco de mayor autenticidad y calidad, seguimos todavía a leches intentando aprender a crear industria, a vender espectáculo. Nos preocupamos más de protestar para que nos den una subvención, en la psicología de "estoy en mi casa, que me llamen" o "si la Junta no me paga la vida, no tengo nada que hacer". La mayor parte de ocasiones que llevamos flamenco de aquí a otros países, es en campañas de instituciones públicas sin una promoción real en el lugar de origen, sea Estados Unidos o Australia, dirigido al inmigrante español en el extranjero, no al público del lugar. Importa más que en España se sepa que se ha viajado, que los políticos se hagan una foto en Bruselas o Nueva York, que desarrollar con inteligencia asuntos a medio y largo plazo de proyección internacional. Buscar el pan para hoy con hambre para mañana lo único que ha conseguido es que no haya pan ni para hoy.
Mientras en España hemos realizado en los últimos años, con responsabilidad de todo el sector, esa política respecto al flamenco, en otras partes del mundo ha sucedido lo que está pasando. Artistas que no hacen un flamenco tan auténtico ni de la misma calidad que el español, pero con un sentido muy acertado de crear espectáculo, visión más allá del horizonte... La mayor parte de los artistas que sí triunfan en el resto del mundo haciendo "flamenco", aquí ni les conocemos, ni sabemos quienes son. Ni nos interesa saber que la verdad (que no el mejor flamenco) está ahí fuera, es la ceguera que implica el estar llorando por imaginar apocalipsis varias sin darnos cuenta de que la apocalipsis la provocamos nosotros mismos. Mientras, como conté hace unos días en otra columna, la guitarrista flamenca murciana Charo le da el biberón a su torito Manolo en su mansión de Las Vegas, a escasos metros del Mandalay Bay en el que será la gala Latin Grammy el 10 de noviembre. ¿A que da para pensar?.

No es Ana Obregón con una guitarra, es Charo de Murcia.
Pónganse en el lugar del profesional del sector musical en Estados Unidos, votante para los Latin Grammy. Ves a Charo en la CNN, a Benise en los programas de máxima audiencia de la ABC, Ottmar Liebert anunciando en el New York Times su próxima gira mundial, y lo que hacen lo tienes muy visto y trillado, has asimilado que eso es el flamenco porque así lo estamos permitiendo. Sí, lo estamos permitiendo, porque aunque su "flamenco" sea en ocasiones hasta de risa, rozando el humor absurdo en muchos casos, en todo lo que no sea la interpretación en sí misma son más profesionales que nosotros. Recordamos, seguimos poniéndonos en el lugar de ese votante norteamericano para los Latin Grammy. A través de una buena distribución de Warner te llega el disco y DVD que recopila la trayectoria de Pastora Soler desde el Lope de Vega de Sevilla. Ves una artista impresionante, aunque lo más cercano a flamenco que tiene todo el proyecto son unos tangos y unas bulerías, entre un repertorio donde predomina el pop y la copla, que no es mejor ni peor que el flamenco. Viendo el concepto en general, es obvio que comparado con Carmen Linares no es un proyecto tan flamenco. Pero ¿y si lo comparas con lo que está triunfando en Estados Unidos como flamenco? Hablamos de que aunque Paco de Lucía sea a años luz el mejor guitarrista flamenco, y es algo tan rotundo que no cabe duda alguna, quien más cantidad de discos de guitarra "flamenca" vende en el mundo es Ottmar Liebert, que todavía no ha aprendido a tocar a compás por bulería. Mientras, excelentes guitarristas flamencos de verdad en España siguen planteándose el sentido de su historia...

