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MIGUEL
POVEDA
Finalizaba la década de los ochenta
cuando un muchacho que rondaba la adolescencia
se estrenó sobre los escenarios acompañando
a quien actualmente es una de las integrantes
de la compañía de Eva Yerbabuena,
la bailaora Sonia Poveda parecía
tener un hermano que se interesaba por el
cante... Así fue el principio de
una leyenda, cuya siguiente fecha de importancia
se encuentra en el verano del 93, un joven
catalán con veinte años de
edad arrasaba en el Festival de Cante de
Las Minas, allá en La Unión.
Cuatro fueron los premios conseguidos, incluida
la famosa lámpara minera...
La trayectoria del artista fue en ascenso,
editando en el noventa y cinco su primer
disco Viento del este, una
colección de cantes interpretados
con mucha ortodoxia quizás en un
cruce entre los caminos de Mairena y Chacón...
En aquel mismo año realizó
una incursión cinematográfica
siendo uno de los protagonistas de La
teta y la luna del realizador Bigas
Luna. Mientras tanto, las actuaciones
del cantaor cobraban mayor importancia
y amplitud geográfica.
Suena Flamenco, en el noventa
y ocho, llegó de buen aire con
influencias caracoleras consiguiendo una
nominación a los Grammy Latino.
El catalán continuó acudiendo
a grandes eventos musicales de todo el
mundo, llegando al Festival Internacional
de Edimburgo de la mano de Calixto Bieito...
En el año 2000 salió Zaguán
al mercado, disco que sirvió para
comprobar una ostensible y creciente influencia
jerezana a través de un dúo
con Luis El Zambo. Tras este trabajo,
primera y exitosa gira por importantes
recintos escénicos estadounidenses.
Los últimos años transcurridos,
ya en el nuevo milenio, han servido para
la consagración definitiva de alguien
que ya tiene un carácter cantaor
totalmente propio tras pertenecer muchos
años a la escuela de la gran Martín
(a su vez experta viajera en trenes morentinos),
habiendo heredado las mejores características
de dichas corrientes pero proclamando
la independencia de su aire. Ecléctica
ha sido la mezcla de circunstancias en
las últimas temporadas, a saber:
disco cantando versos de Alberti con orquesta
sinfónica, cante flamenco en catalán,
aplausos en el Carnegie Hall, elegancia
coplera junto a Martirio, espectáculo
con Santiago Auserón, fusión
flamenca pakistaní, etc...
De este modo se encuentra
Poveda con el 2006, tiempo y tierra de
calma... Ya ha llegado donde tenía
que llegar, ha demostrado lo que puede
hacer, y a partir de ahora seguirá
en la creación de una trayectoria
que servirá de ejemplo para generaciones
posteriores.
Jacinto González
El Canon, diciembre 2006
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