|
El granadino Miguel Aguilera Fernández, cuarenta y ocho años de edad, una de las personas imprescindibles para comprender el flamenco madrileño de las últimas décadas, falleció en la mañana del viernes 7 de marzo. Eran aproximadamente las seis de la madrugada cuando se encontró su cadaver en la puerta de su domicilio en la Calle del Olivar, cerca del mítico bar Candela del cual era propietario. A lo largo de la mañana, según se propagaba la noticia, la sociedad flamenca madrileña declaró luto por Miguel "Candela". Sobre las cuatro de la tarde, Miguel fue trasladado al Tanatorio Sur de Madrid, para ser despedido definitivamente a las doce del mediodía del sábado 8 de marzo en el Cementerio de Carabanchel.
Desde poco después de sus comienzos, en 1979, Candela se convirtió en lugar de reunión para gente del flamenco y otras artes, siendo la alternativa flamenca al Rockola en tiempos de la movida. Innumerables han sido los amaneceres saliendo por su puerta representantes de la cultura como Camarón de la Isla, Paco de Lucía, Pina Bausch, Pedro Almodovar, Enrique Morente, Sara Baras, Miquel Barceló, José Luis Barros, Agustín Castellón "Sabicas", Pepe Habichuela, Rafael Riqueni, Arcangel, Miguel Poveda, Gerardo Núñez, Diego Carrasco, Carmen Linares, Fernanda y Bernarda de Utrera, Ray Heredia, José Luis Figuereo "El Barrio", Juani de la Isla, Diego Magallanes, Ketama, Navajita Plateá, Mártires del Compás, Tomasito, Cañizares, etc...
|