Rocío Molina presenta Caída del Cielo, viaje flamenco de libertad, en Madrid

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Rocío Molina presenta Caída del Cielo, viaje flamenco de libertad, en Madrid

Caída del Cielo es la nueva propuesta de Rocío Molina, un viaje flamenco de libertad sin retorno que, después de estrenarse en el parisino Théâtre National de Chaillot, llega con su gira internacional al Teatro Español de Madrid.

En el Teatro Español de Madrid se producirá el estreno madrileño de Caída del Cielo, nuevo proyecto de la coreógrafa y bailaora Rocío Molina estrenado el pasado mes de noviembre en el Théâtre National de Chaillot de París. Junto a la artista, estarán en escena la guitarra de Eduardo Trassierra, el cante y el bajo eléctrico de José Ángel Carmona, el compás de José Manuel Ramos "Oruco" y las percusiones de Pablo Martín Jones. El diseño de vestuario es de Cecilia Molano, la fotografía de Pablo Guidali, y Elena Córdoba ayuda a entender el suelo. Será del jueves 16 al sábado 18 de febrero, los tres días a partir de las 20:00 horas, en la sala principal del recinto escénico madrileño.

Según cuenta Carlos Marquerie, codirector de Caída del Cielo, "Esta obra es un viaje, un descenso. Asistimos al recorrido de una mujer, guiada por su baile, que es intuición y materia, a través de luces y sombras, y con ella nos precipitamos entre el silencio, la música y el ruido hacia territorios desconocidos. Ante nosotros: lo palpable y lo que existiendo se oculta normalmente ante nuestros ojos se materializan en el cuerpo de Rocío. Baila y ese vínculo entre ovarios y tierra se convierte en la celebración de ser mujer. Así, Rocío en esta celebración de ser mujer que es su baile, se nos antoja como la representación de tantas mujeres que cantan desde su cuerpo cada día diseminadas por todo el mundo. Este descenso o caída del paraíso es el viaje sin retorno de una mujer, pero Rocío en su Caída del Cielo no nos conduce ante la imagen invertida de El ángel caído, como le ocurrió a Dante en su Comedia, sino que nos lleva a un espacio de profunda libertad. En este tránsito parece que se quiebra el alma y que nos sumergimos en un mar denso y opaco, un paisaje oscuro plagado de luciérnagas que en nuestra caída nos guían y elevan hacia paraísos oscuros y tinieblas de color en continuo movimiento. Esta obra es el viaje o descenso o tránsito de una mujer desde un cuerpo en equilibrio a un cuerpo que celebra ser mujer, inmerso en el sentido trágico de la fiesta".