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Parker nació en Kansas el 29
de agosto del año 1920, siendo
en 1933 cuando le adjudicaron la tuba
en la banda de alumnos de su colegio.
A su madre no le pareció el
instrumento adecuado, le compró
un saxo alto que terminaría
siendo el origen de una leyenda. Solamente
dos años después de
aquel instante ya estaba considerado
como músico profesional, estaba
esperando un hijo de su esposa, había
conocido las drogas, etc...
El tiempo fue pasando, y los primeros
años de la década
de los cuarenta nuestro músico
los habitaba en Nueva York. Fue
allá donde un día
se encontro a Dizzy Gillespie en
un instante en el cual ninguno de
los dos sabían que terminarían
creando un estilo nuevo llamado
bebop. Hacía ya un par de
décadas que el swing estaba
sumamente explotado, pasado de rosca,
y el ambiente musical de la ciudad
estaba empezando a ser quizás
reiterativo. Pero se cruzó
por medio la última mitad
de los cuarenta, una discográfica
comprometida con una nueva perspectiva
musical, y algún que otro
genio. Charlie llevaba algo más
de dos años sin grabar debido
a una huelga que comenzó
en el verano de 1942 por parte de
los músicos que pretendían
un mayor porcentaje de ingresos
económicos por su trabajo,
aunque también se comenta
que el presidente sindical era quizás
demasiado duro en su manera de hacer
las cosas...
Debido al conflicto, no existen
grabaciones de los primeros años
del bebop... Tras la noche de Halloween
de 1944 finalizó la huelga,
y en los años posteriores
Charlie grabaría para Savoy
y Dial todos aquellos nuevos sonidos
que había ido acumulando
esperando a poder ser registrados
para la posteridad. Tras tiempos
de gloria y fama llegó 1949,
año importante, ya que se
inauguró el local "Birdland"
en homenaje a su música y
tendría lugar su primera
gira europea.
Pero no todo era de color, en estos
mismos años en los que fruto
de la relación amorosa con
Chan Richardson tuvo un hijo y una
hija, la adicción a la heroina
se hizo tan patente que terminó
desencadenando en la retirada del
permiso para poder actuar en locales
neoyorquinos. Las drogas terminaron
apartándose de su vida tras
el fallecimiento de su hija en 1954
debido a una neumonía mal
curada debido a la escasez de recursos
económicos. La adicción
al alcohol de nuestro músico
se incrementó, llegando a
un punto en el que su salud no pudo
más. Tenía treinta
y cinco años, edad que tuvo
que dejar patente su amiga Nica
tras comprobar en la autopsia realizada
al cadaver que se trataba de un
hombre de unos sesenta años
de edad... Para los amantes de la
música, siempre será
inmortal.
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