La tragedia y oportunidad flamenca en España

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La tragedia y oportunidad flamenca en España

Todos intentan no hablar sobre ello, pero el asunto está muy presente ¿Por qué se suspenden y aplazan tantos espectáculos flamencos en España? ¿Por qué tantos teatros casi vacíos? ¿Por qué tantos teatros con cientos de invitados entrando gratis? Todo tiene un sentido: acaba de llegar el tsunami posterior al terremoto a la "industria" flamenca española.

Diariamente veo suceder cosas flamencas fuera de España. Antes de empezar a contar cosas, quiero dejar claro un asunto: no vamos a hablar de "niveles de jondura", o si un artista u otro hace o no seguiriyas en su espectáculo. Me voy a limitar en este texto al flamenco como industria, es decir, todo aquello que se venda con argumento flamenco, con la palabra flamenco. Aviso, porque si no, muchos se quedarán mirando al dedo con el que apunto a la luna. Ya ha sucedido en esta sección de Las Cosas en otras ocasiones, que muchos se queden mirando al dedo en vez de fijarse en lo que señalo. A partir de esta línea, hablaremos del argumento flamenco como industria, dando lo mismo si tal artista o cual hace seguiriyas, hace rumbas, hace muñeiras o heavy metal. Simplemente me refiero al uso del la palabra flamenco en el mercado, lo otro sería un debate distinto, me voy a referir a todo lo que se mueve en nombre del flamenco como argumento.

Como también es tradicional en esta sección, no se hará referencia concreta a ningún artista, festival o entidad en particular, porque aquí no estamos para intentar destruir o perjudicar la imagen de nada, esta sección de Las Cosas es para analizar conceptos, por qué están sucediendo en general una serie de cosas.

Soltados esos necesarios prolegómenos, empiezo el show. Lo haré en plan FAQ, para ser más esquemático.

¿El flamenco es comercial, tiene posibilidades comerciales en el mundo?
La respuesta es evidente. Sí. Hagan o no hagan seguiriyas, algunos sí y otros no, hay artistas que con la palabra flamenco por bandera están llenando aforos muy relevantes en diferentes lugares del mundo, cada vez más, sobre todo en el continente americano. Actualmente con una diferencia importante respecto a lo sucedido en las últimas décadas: la mayor parte de artistas flamencos que están triunfando fuera de España no son españoles. Hasta ahora lo típico era ver a artistas flamencos españoles que hacen giras por el mundo. Actualmente, cada vez aumenta más la cuota de mercado flamenco global que ocupan artistas y empresas no españolas. Iniciativas no españolas con la palabra flamenco como argumento llenando grandes aforos, y tienden a triunfar, porque hay una demanda creciente de flamenco por parte del público a nivel global. Véase el artículo comparativo con Starbucks para mayor información sobre este fenómeno que está produciéndose.

El flamenco no es un arte de minorías, solamente sucede que siempre ha sido una minoría quien ha sabido venderlo desde España. Y sí, tengo también respuesta para la siguiente pregunta obvia: hasta un cante por debla puede ser comercial, hace pocos días un vídeo de Alfredo Tejada cantando por debla aquí en AireFlamenco.com estuvo cerca de las doce mil reproducciones. Comercial es lo vendible, no necesariamente es más vendible una rumba que una debla. En la ya pasada era del CD todos los cantaores se obsesionaban con sacar de single una rumba, casi ninguna funcionó y de repente triunfó comercialmente un tema basado en cante por media granaína. Así que no, no se miren al ombligo de que supuestamente "hay cosas que solo las entendemos quienes las llevamos dentro", "es que esto solo lo entiende un pueblo" y cosas de ese tipo apelando a la sangre y argumentos por esa vía. Lo que todos los seres humanos en el planeta Tierra llevamos dentro es intestinos, riñones, glóbulos rojos y asuntos muy similares, y por eso mismo es posible que una artista blanca británica sea gran estrella del rythm and blues, por mucho que exista el tópico de los negros, que un negro americano sea gran estrella del pop, por mucho que exista el tópico de los blancos británicos, o que una pianista japonesa esté liderando en este momento mercados culturales en el jazz. Bienvenidos al mundo global, del cual el flamenco forma parte, se abra a ello la industria flamenca española en general o no.

¿Qué es eso del terremoto y el posterior tsunami en el flamenco en España?
Todos sabemos que, en zonas costeras, un tsunami viene precedido por un terremoto. Y este es el esquema: terremoto, un periodo de relativa calma, de repente un tsunami. La "industria" flamenca española está entrando en estas semanas en la era del tsunami, que está llevándose por delante a más de la mitad de las estructuras, pero no a todas. Hay una minoría de cosas que están resistiendo, y no son las más grandes o las más pequeñas, son aquellas que estaban mejor preparadas para este momento, independientemente de su tamaño. El tsunami incluso se lleva por delante algunas cosas fuera de España, precisamente aquellas que en vez de intentar entrar en el mercado cultural global, se empeñan en replicar esquemas españoles imposibles, sin comprender que algunas de las cosas que mitificaron en realidad son un espejismo.

¿Por qué de repente sucede todo esto en la "industria" flamenca española?
No es una casualidad ni una cuestión de azar. Un terremoto siempre sucede por una acumulación de energía presionando, hasta que se provoca la ruptura, cuya violencia es proporcional a la energía acumulada. Durante tres décadas, el sistema de mercado flamenco realizado en España fue inverso a la lógica, creando una presión demasiado larga en el tiempo, provocando que al suceder la ruptura el terremoto sea demasiado intenso. Resumen grosso modo: más de la mitad de los artistas flamencos españoles y sus managers (en muchas ocasiones más bien comisionistas) no trabajaron para profesionalmente hacer crecer una masa de público estable para ellos, con objetivos a corto, medio y largo plazo. Más de la mitad de los artistas flamencos y sus managers tuvieron como principal prioridad intentar alcanzar un olimpo de éxito con forma de burbuja, basado en dinero público. Paseos por despachos para tener, en el gran festival del dinero público, la gran noche en el importante teatro de dinero público, ante un público que en gran parte asistía con invitación para ser atrezzo dando ambientecillo, y los políticos se hagan la foto. No estoy hablando de un caso concreto: ha sucedido tanto dentro como fuera de Andalucía, en terrenos gobernados por todo tipo de partidos políticos. Han sido tres décadas en las que de forma artificial se jugó a eso en todo el territorio español. Hasta que llegó el terremoto, casi nadie se dio cuenta de que sucedía un terremoto aún sufriendo las consecuencias del movimiento, porque la actitud que movió (y aún sigue moviendo en gran parte) a la parte más mayoritaria de la "industria" flamenca española lleva como argumento el ansia por el botín rápido de dinero público, el ansia ciega en buscar metas a través de apariencia para llegar a la saca del dinero público, en vez de intentar provocar resultados reales.

¿El tsunami posterior al terremoto va a ser largo, se llevará muchas cosas a su paso?
Es evidente que hay una parte negativa, debido a que el sistema flamenco español, en las estructuras de funcionamiento que hemos conocido desde los años ochenta hasta ahora, se desploma. Es evidente que hay consecuencias negativas, muy negativas, más teniendo en cuenta que la inmensa mayoría del sector "profesional" empieza a ser arrastrado por el tsunami sin haberse dado cuenta ni del terremoto previo que sucedía bajo sus pies. Pero como en toda crisis, también existe el concepto oportunidad. El sistema cae, la "industria" flamenca española deberá volver a construirse desde cero, y después de tocar fondo siempre todo será crecer. Pero claro, la forma de crecer, el mercado profesional ajustado al mundo real, será extremadamente diferente a las características de cómo se han movido cosas en las últimas tres décadas.

¿Cuándo comenzó el tsunami flamenco?
Simbólicamente, la primera gran ola del tsunami podríamos situarla a mediados de mayo, hace un mes, cuando en un teatro de mil butacas de la Gran Vía madrileña se suspendió el espectáculo de un muy popular artista flamenco, por quedarse muy lejos de vender aunque sea el 10% del aforo, quedarse muy lejos de vender cien butacas. Esa fue la primera gran ola simbólica, después de un periodo de relativa calma, en la que todo tenía tendencia muy a la baja, pero sin grandes "tragedias evidentes" de ese tipo. Aquello fue previsible. Muy previsible. Pero casi nadie lo detecto. Las siguientes grandes olas del tsunami ya están llegando a festivales y asuntos que se desarrollan en diferentes ciudades españolas. No diré nombres. Den una vuelta por la venta de entradas de muchas cosas, a falta de muy pocos días. Teatros casi vacíos o con menos de medio aforo, que se alternan con teatros rellenos con invitaciones. A mí mismo me han invitado desde seis lados distintos a una noche de un teatro esta semana. Estamos viendo a espectáculos ofreciendo por 3 euros entradas que unos días antes costaban más de 20 euros. Esto está afectando incluso a eventos de entrada gratuita. He leído en un medio de comunicación que a un evento de entrada gratuíta en una ciudad andaluza asistió menos público del previsto porque en este tiempo hace mucha calor por la noche. Venga, sí, todos sabemos que (modo ironía on) cuando llega el verano, la gente en España es muy de encerrarse en su casa por la noche los fines de semana (modo ironía off).

¿Quiere esto decir que lo que está sucediendo está provocado por dedicar mucho dinero público al flamenco?
Dedicar dinero público al flamenco puede ser hasta una buena idea. Es incluso algo deseable. Otra cosa muy diferente es cómo y de que manera se mueve ese dinero público. Ahora estamos viendo que sí, se movió mucho dinero público, pero además se movió muy mal ese dinero público, no se contribuyó a crear una industria flamenca española resistente y adaptada a la evolución global de los mercados culturales. Por otra parte, hay que recordar que aunque los sistemas de subvenciones sean deseables siempre que se apliquen de forma inteligente y coherente, la subvención es un concepto más típico español de lo que parece. Si en Estados Unidos una productora quiere hacer un festival potente de country, lo habitual es que la productora no reciba ninguna subvención, y el festival irá creciendo debido a que genera de forma profesional y orgánica la atención del público, lo cual llevará como consecuencia al mecenazgo de entidades y empresas privadas. Pero ese mecenazgo de empresas privadas, por lo general, sucede si a esa empresa privada le aporta algún beneficio ser mecenas, es decir, que exista en el mundo real un ROI positivo de alguna manera, sea económico o en forma de branding suficientemente eficiente.

¿Qué es el ROI?
Esta va a ser una de las preguntas que más se formulen en la "industria" flamenca española en el año 2018. El ROI (Return On Investment) o retorno de la inversión es el valor generado como resultado de la realización de diferentes estrategias. Con este dato podemos medir el rendimiento que hemos obtenido de una inversión. Si tu objetivo es la venta de entradas, las actividades de marketing se realizan teniendo como objetivo a targets potenciales de público, lo cual es muy diferente a tener como objetivo principal caer bien a los trabajadores de un ayuntamiento o el gobierno local, regional o nacional. El ROI no admite apariencias, es provocado por estrategias dirigidas al público, y es el movimiento real de público quien lleva a conseguir ese ROI, se trata de resultados tangibles en el mundo real.

¿Entonces lo que está sucediendo en la "industria" flamenca española es tragedia o es oportunidad?
Lo que está sucediendo es algo muy violento, por una serie de razones muy obvias. El tsunami posterior al terremoto durará tanto tiempo como el que quiera dejar pasar la mayor parte de la "industria" flamenca española hasta que asimile conceptos obvios y evidentes. Obviamente esta situación violenta tiene algo positivo: que la "industria" flamenca española estará forzada a ser más profesional, y eso llevará a que artistas flamencos españoles puedan aspirar a ser relevantes a medio plazo en el ámbito global del flamenco. La "industria" flamenca española llegará tarde, pero siempre hay esperanza. El tsunami es traumático y masivo en la "industria" flamenca española, pero no lleva a un día posterior postapocalíptico, surge un campo de relevantes oportunidades para todos aquellos que quieran seguir el camino lógico y evidente, camino que es radicalmente diferente a cómo ha funcionado la "industria" flamenca española en las últimas tres décadas. No será fácil para muchos, debido a que hay generaciones enteras que no han conocido otra cosa, pero existe un camino evidente y esperanzador. Ahora hay una gran tragedia, pero se abre un futuro de oportunidades para quienes sepan seguir el camino adecuado.

Por Jaci González