Así fue el Festival...

Gran éxito del festival que unió en La Línea a grandes artistas del flamenco actual por el pueblo haitiano... Leer más...


Flamencos por Haití

El 18 y 19 de marzo de 2010, el bailaor David Morales unirá a la mayor parte de principales artistas del flamenco actual por el pueblo haitiano. Será en el Palacio de Congresos y Exposiciones de La Línea (Cádiz), donde tendrá lugar un festival cuya recaudación íntegra estará destinada a diferentes proyectos que se realizarán en Haití a través de la iniciativa de Ana Rosa Quintana con Infancia sin Fronteras y Mensajeros de la Paz.

Carmen Linares, Chiquetete, Eva Yerbabuena, Tomatito, Arcángel, Marina Heredia, Farruquito, Moraíto, El Junco, María Toledo, La Tobala, Pedro Sierra, Diego Carrasco, José Carlos Gómez, Alicia Gil, Son de Sol, Tatiana Garrido, y David Morales, repartidos entre las dos noches ofrecerán lo mejor de su arte por un futuro mejor en Haití.


Manifiesto por Haití

Gran parte del mundo flamenco se ha unido al Manifiesto por Haití, que será leído en las noches del festival.

Firmado a 17 de marzo de 2010 por:
Alejandro Sanz, Carmen Linares, David Morales, Eva Yerbabuena, Ana Rosa Quintana, Juan José Tellez, Alicia Gil, María Toledo, Javier Baglietto, Jacinto González, Alejandro Sánchez (Alcalde de La Línea), Francisco Perujo (Director AADF), La Tobala, Luis Lahera “Biri” (futbolista del Linense), Pedro Sierra, Chiquetete, Tomatito, Arcángel, Farruquito, El Junco, Diego Carrasco, Marina Heredia, Tatiana Garrido, Son de Sol, Moraíto, Marina Heredia, José Carlos Gómez, Lalo Tejada, Cris Fargas, Juan Manuel Mora, Aldarias, Antonio Mata, Anabel Muñoz, Claudia Pérez, Vanessa Parrado, Angeles Morales, Soraya Morales, Enrique Morales, Juan Miguel Escamez

Click aquí para descargar manifiesto (PDF)


David Morales nos cuenta las razones del festival

Cuando una persona se hace artista, su ilusión es ademas de seguir creciendo como persona dia a dia, vivir de mostrar su arte, tu forma de intepretar la faceta que haces y enseñarle al mundo tus más profundas sensaciones y sentimientos. El pasado año, con una ayuda a giras de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco, presenté mi última producción "El Indiano, bailes de ida y vuelta", en Puerto Príncipe de Haití, anteriormente en el mes de enero ya aterrizé allí algunos días en el III Festival de Jazz, colaborando con la magnífca guitarra de Nono García. Cuando vuelves a casa los sentimientos se te ponen rebeldes, tanta pobreza, tanta miseria, tanta gente. Y piensas... ¿por qué?, pero aún con estas vicisitudes, les ves reir, rezar, cantar, bailar, el ritmo en sus venas, en su cuerpo.

Por esto cuando les lleva una catastrofe como la que tienen, me veo en la obligación moral, sentimental, y profesional de organizar y aportar mi granito de arena. Algunos de mis desayunos son viendo en la televisión el programa de Ana Rosa Quintana, donde sigo sus pasos en el apoyo que hace a Haití, junto Infancia sin Fronteras y Mensajeros de la Paz, cuyo presidente es el afamado y Premio Príncipe de Asturias, el Padre Ángel. Nada más suceder la catástrofe de Haití se pusieron manos a la obra, visitando primero el terreno y creando proyectos para empezar a trabajar en la zona. Mandaron ambas organizaciones cooperantes para hacer allí el trabajo. Infancia sin Fronteras lleva ya varios años trabajando con Ana Rosa Quintana, de hecho tiene un centro en Nicaragua que lleva su nombre porque se financia con lo recaudado en los calendarios navideños que hacen cada año con famosos.

Al suceder lo de Haití, enseguida se une el programa de AR a la campaña conjunta de Infancia sin Fronteras y el Padre Ángel haciendo un llamamiento en el programa para que la sociedad civil colabore en estos proyectos y actuaciones. Tienen un hogar de acogida para los niños huérfanos haitianos que dan de alta en el Hospital de Santo Domingo sin familia ni hogar, mientras paralelamente estan dando apoyo a campamentos espontáneos que han ido surgiendo en los alrededores de Puerto Príncipe y otras poblaciones. Además, ya han envíado unas 150 toneladas de ayuda humanitaria: primero se mandó material sanitario y medicamentos para salvar vidas, para posteriormente proceder al envío de alimentos, tiendas de campaña, material de higiene, y muchísimas cosas más.

La calidad y la sensibilidad de los compañeros... Nada más tener claro lo que quería hacer comencé poniéndome en contacto con Eva Yerbabuena, con quien me une una gran amistad, y me dijo que adelante, que contara con su apoyo. Así ha sucedido con todos los participantes en este festival. Un millón de gracias a todos los artistas que aparecen en el cartel, recordando también a aquellos que por tener las fechas comprometidas con actuaciones no podrán actuar en el festival, como es el caso de Miguel Poveda, Sara Baras, Pitingo, José Mercé, Martirio, Javier Ruibal, Juan Manuel Mora, los bailarines de A Posteriori, etc...

Nos vemos todos en La Línea, los días 18 y 19 de marzo, por el pueblo haitiano. No falteis a la cita, os esperamos.


Sucedió en Haití

Diversos artistas flamencos hemos decidido unirnos en un festival cuyos beneficios irán destinados a un proyecto humanitario en Haití. Y lo hacemos por varios motivos. Primero porque dicho país, a pesar de ser el más pobre de América Latina, acogió en diversas ocasiones espectáculos de cante, toque y baile. Quiero esto decir que los haitianos a pesar de la pobreza de su nación, nunca renunciaron a la belleza y siempre supieron apreciar el arte. Y ya que ellos, en tales circunstancias, nos acogieron, los flamencos tenemos en cierta medida la obligación de dar acogida a sus actuales llamadas de auxilio.

El de Haití de 2010 fue registrado el 12 de enero de 2010 a las 16:53:09 hora local (21:53:09 UTC) con epicentro a 15 km de Puerto Príncipe, la capital de dicho país, que comparte con la República Dominicana el territorio del primer suelo americano que avistaron las carabelas de Colón, quinientos años atrás.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el seismo habría tenido una magnitud de 7,0 grados y se habría generado a una profundidad de 10 kilómetros, a lo que cabría sumar una serie de réplicas, que lo convierten en el temblor de tierra más fuerte localizado en esta zona desde 1770. Sus efectos fueron devastadores, con un número de muertes que superan las 200.000 personas y un similar censo de heridos. Más de un millón de personas han perdido sus hogares en la que se considera una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia.

La capital de Haití resultó prácticamente arrasada, desplomándose edificios emblemáticos del poder civil, como el Parlamento, o del poder religioso, como la Catedral de Puerto Príncipe. A todo ello se une la intervención de los marines de Estados Unidos, en una operación que todos esperamos que sea temporal y que tan sólo pretenda evitar el pillaje y no invadir las cenizas de este Estado fallido.

Es por todo ello que consideramos prioritario articular y organizar una operación de ayuda humanitaria que no sólo contribuya a paliar los efectos inmediatos de esta catástrofe sino que también impulse la reconstrucción política del país, que debe ser protagonizada exclusivamente por los haitianos, de dentro y de afuera de la isla, sin injerencias de otras naciones que vulneren un necesario proceso de legitimidad democrática. Sin esas bases, quizás volviéramos a reconstruir Haití pero sobre cimientos falsos.