¿Se
acuerda usted de la primera vez que pasó
por la peña Fernanda de Utrera?
Fernanda pasó por allí, e
incluso una vez sobre el año setenta
viviendo yo en Torremolinos se desplazaron
allí Fernanda, Bernarda, la Inés,
Antonini y hasta dieciseis gitanitos que
se metieron en mi piso y acabaron con mi
despensa. Tuve que salir a El Goloso, donde
estaba el tablao El Jaleo de Mariquilla
a comprar tortillitas que se hacen allí
porque estuvieron a punto de acabar hasta
con la lámpara. Ya amaneciendo quisieron
que nos fueramos a la playa... En el noventa
y tres en el bautizo de mi nieta Paula vino
Fernanda invitada, con Julio Quiroga que
esta casado con la hermana de la gran bailaora
Trini España, festejamos el bautizo
por todo lo alto.
¿Cómo
ve la situación del flamenco actualmente?
Muy bien, hay mucha afición entre
los jóvenes y es de agradecer.
La fusión no me gusta porque obedeciendo
el trípode que te dije antes, soy
un purista del flamenco y no me gusta
la fusión. No quiero nombrar a
los que lo hacen por discrección
pero ellos saben quienes son.
¿Cómo
se imagina el flamenco dentro de cuarenta
y cinco años?
Creo que la juventud tiene la suficiente
iniciativa y una capacidad de estudio
verdaderamente admirable, creo que los
cantes jondos del flamenco de verdad se
conservarán gracias a los medios
de comunicación. Cada vez se hacen
más cosas, a los escritores les
ha dado por eso, en este tiempo se ha
popularizado muchísimo. Eso por
una parte tiene una ventaja y por otro
un inconveniente porque por ganar dinero
la gente hace fusiones y cosas de esas.
Aunque hay fusiones buenas, como la de
El Cigala y Bebo Valdés que es
auténtica y agradable, pero luego
hay una corrupción en otro tipo
de gente que perjudica mucho al flamenco.
Algo que quiera usted
decir antes de terminar...
Estoy muy agradecido a la Asociación
de Amigos de El Mami, y a gente como tu...
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