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aireflamenco.com se viste de gala para recibir a una de las grandes, tanto de la copla como del jazz, del bolero, de las sevillanas, del flamenco... En definitiva, nos encontramos ante una inmensidad artística. Hoy, martes 31 de octubre, sale a la venta "Primavera en Nueva York". En esta ocasión, nuestra Maribel se encerró en la sevillana casa de su hijo Raúl Rodríguez (Son de la Frontera) para comenzar a dar forma a un proyecto que después se paseó durante la pasada primavera por las calles neoyorquinas entre Nat Chediak y Fernando Trueba. Posteriormente, la voz del sentimiento se hizo concepto gráfico por obra de Javier Mariscal y la onubense se puso nuevamente el mundo de la música por peineta. Ya se puede escuchar el disco, y pronto se podrá sentir en directo, con las presentaciones del 11 de noviembre en el Centro Cultural de la Villa dentro del Festival de Jazz de Madrid y el 10 de noviembre en el Teatro Cervantes de Málaga.

Acudí una mañana a la casa madrileña de Martirio, un lugar acogedor cuyas ventanas se convierten en mirador privilegiado del paisaje urbano de la ciudad. La artista hizo un repaso a toda su vida y desglosó las claves de su nuevo disco, uno de los proyectos musicales más interesantes de los últimos tiempos...


Realizado por Jacinto González

Fotografías: La Nota y Sony BMG

¿Quién es Martirio?
Martirio es una cantante española, andaluza, que ama la música por encima de todo. Que ama la verdad por encima de todo, que intenta siempre emocionar, conectar a la gente con sus sentimientos más profundos, que busca cada vez más la verdad en cuanto a fusión, que es fusión en sí misma, heterodoxa, heterogenea, pionera, arqueóloga... Es una apasionada también del teatro y de la forma de presentarse al público, creo que cuento mucho con lo que llevo puesto, le doy mucha importancia a la imagen porque me parece que el escenario es un altar donde hay una ceremonia que se celebra para transformarse tanto tú como a la gente. Un respeto muy grande al escenario y a la música, creo que soy una persona sincera, lo que más me interesa es que me den el premio de persona humana antes que nada. He defendido y defiendo mucho a la mujer en constante evolución, me interesa mucho la evolución personal de la gente y los procesos que pasa cada uno. Alguien que se deja tentar por toda la música que le conmueve, por todos los músicos que le emocionen, alguien que nunca transita caminos ya hechos... La investigación, el vertigo, me mueven mucho a la hora de encarar cualquier tipo de trabajo nuevo. Tengo la suerte de haber conocido a unos músicos y unos intérpretes enormes que me han ido enseñando a lo largo de mi vida y espero que me sigan enseñando.

Has hablado de la evolución, y a lo largo de dos décadas has evolucionado de ser uno de los iconos de los años ochenta en este país a ser la gran dama de la canción elegante... ¿Cómo has vivido ese proceso y al mismo tiempo sin dejar de ser un icono cultural?
Yo creo que la base está en la búsqueda. En ese tiempo buscaba y según he ido encontrado he seguido buscando. Creo que con el fin de depurar y de sacar cada vez más la esencia, la desnudez, que más pueda conectarte con tu barriga y más te pueda acompañar, transformar, emocionar, y tocar las entrañas, como en el flamenco...

Hubo un momento muy interesante en tu vida, cuando tenías aproximadamente quince años. Conociste a Rofa y empezaron a abrirse los abanicos, fuiste consciente de asuntos como el cante de Toronjo, se abrieron posibilidades. ¿Cómo fueron los pasos desde ahí hasta tus tiempos de enfermera y posteriormente de Veneno?
A mí me gusta la música desde que nací, a mis padres les gustaba mucho la música y mi madre cantaba muy bien, era una experta en zarzuela y ópera, le gustaba mucho el teatro... La sensibilidad artística en mi casa siempre estaba a flor de piel. Mi gran descubrimiento fue el flamenco, el flamenco fue lo que me contó un poco lo que era la verdad de las cosas, de la gente, de la vida, lo que la música podía hacer con el que tiene enfrente, a lo que estaba obligado un artista en cuanto a sinceridad y en cuanto a tarea. Creo que el arte transforma, el cante transforma, ahí descubrí la importancia de las cosas de verdad, fuera las tonterías y fuera la superficie... Como alguien podía partirse cantando y reventarte a tí por dentro y a partir de ahí nunca las cosas serían igual, tu tendrías otra escala de valores, mirarías al mundo de otra manera, tu mismo serías de otra forma desde para escuchar cantar hasta para hablar de amor, o pedir un café... Conseguir solidaridad, justicia, cosas tan importantes se pueden aprender de una persona cantando.

Cosa que puede suceder tanto con el flamenco como con otras músicas...
Yo lo descubrí con el flamenco, después por supuesto he tenido influencias del pop, el rock, el jazz... Me gusta la música más que nada y me gustan muchos tipos de música, de la étnica a la zarzuela. Pero el punto que yo descubrí que quería ser eso fue ahí, cuando vi a una persona partiéndose cantando y partiendo a la gente que tenía enfrente.

Tu primera experiencia escénica importante fue quizás con Jarcha.
Grabé un disco con ellos, en el año ochenta y uno, "Memoria de García Lorca".

Y de ahí a Veneno, algo superficialmente diferente pero en el fondo parecido...
La música popular es lo que a mí me ha gustado siempre. En Jarcha me enseñaron a rescatar canciones populares, a indagar, a investigar, de ahí viene mi primer contacto con la investigación musical, leer poemas dándole el peso y el compromiso a la palabra. Después con Veneno fue como un estallido de mi propia personalidad en libertad, porque el primero que vio a Martirio dentro de Maribel fue Kiko, me enseñó a verla y a sacarla. Tuve la suerte de participar en un movimiento donde por primera vez se unían el pop, el rock, y el flamenco con unas letras surrealistas importantísimas como no creo que haya alguien en este país que las haga, y con esa admiración que le tuve, tengo, y tendré a Pata Negra.

Dentro del planteamiento del concepto artístico de Martirio, las cosas siempre parecen estar más allá de tiempos determinados o de modas, como con la copla o los boleros...
Son clásicos, a mi me gusta mucho investigar en las cosas que están hechas, tienen mucha belleza, y a lo mejor la gente ha pasado de puntillas por ello y no lo han visto. O a lo mejor al ser clásico tiene muchas lecturas distintas... Estos boleros que estoy cantando ahora son de los años cincuenta, se arropan con unos músicos de categoría, se da un aire de balada-jazz que se convierte en canciones, yo lo canto sin agarrarme a tics o a un "mira que bien canto", buscando el peso de la palabra, la experiencia que tengo o he visto en relación al comportamiento humano respecto al amor y a la poesía, te suenan canciones nuevas. Creo que revisionar un clásico es tan importante como inventárselo.

Al revisionar los clásicos los reinventas...

Me parece interesante sacar cosas hermosas a la luz, que la gente que no haya tenido oportunidad las conozca, llevarlas a otro ámbito donde se desarrollen de otra forma y adquieran otro tipo de público. Mucha gente al principio no entendía que yo hiciera las coplas con jazz, y ahora veo que la gente utiliza el jazz para acompañar con cosas que tienen que ver con la copla. Gente que no conocía la copla, la conoce ahora, y después de haber escuchado "Coplas de madrugá" ser fan de Marifé de Triana...

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Me acuerdo de aquella rueda de prensa con Pedro Piqueras en el Teatro Monumental, presentando "Acoplados" con Chano Domínguez, cuando soltaste aquel mensaje que hacía olvidar los tópicos y los tiempos, invitabas a ver todo como en realidad es...
La herencia maravillosa, la música popular española clásica del siglo veinte. Es un poco lo que le pasa al bolero también...

Cierto, pasa con el bolero, que es lo que estás presentando ahora...
Claro, ahí lo importante era buscar una selección que hemos estado Nat Chediak y yo seis meses buscando boleros por todos los sitios. Lo primero que tuvieran que ver con el feeling, otro tipo de tono, otro tipo de armonía, más cercanos en jazz... En Cuba entró la influencia del jazz y los compositores no tocaban la nota obvia, sino la que está al lado buscando una cosa nueva. Por otro lado, que fueran auténticos poemas, letras tan concretas y tan sintéticas como son las letras flamencas que te cuentan con las mínimas palabras un mundo. Todas las canciones del disco tienen un nivel poético hermosísimo, y además están hiladas como en una especie de unión teatral donde van pasando los estados de ánimo más parecidos a lo que yo veo del proceso amoroso: desde que descubres el amor, lo compartes y lo puedes decir, te aferras, cuidado no te aferres que se puede ir, se va, te acuerdas, te liberas, te acuerdas otra vez pero con otro poso, te quitas ese desamor, eres capaz de ver que el amor lo llevas tu dentro y no te lo quita nadie, y empieza otra vez el proceso, y empieza otra vez la primavera... Cuando termina el disco vuelves a estar enamorado. Es una secuencia de estaciones... Por eso lo hemos llamado primavera, porque es cuando vuelve a florecer la pasión, el amor, el estar vivo, que en el fondo es estar enamorado.

Además tu misma eres primavera incluso, hasta naciste el día que comienza la estación...
Y este disco le grabé en primavera también, todo tiene sentido por eso...

El disco contiene doce temas como los doce tiempos de la soleá, hay un nexo entre todo, hay una historia, una misma película...
Va hilado, es la misma canción, son contemporaneos entre sí. Me gusta mucho investigar en los repertorios, y cuando uno versiona tiene que tener mucho cuidado para que se conforme una unidad temática contemporanea ligada contigo. Otra cosa que me apeteció con este disco es quitar cualquier canción relacionada con el rencor, no hay rencor en este disco...

No hay despecho...
No hay despecho ni venganza. El rencor engancha tanto como el amor, y para volverse a enamorar es imprescindible perdonar y despedirse. El alma debe estar nueva para empezar con más sabiduría y sabiendo acariciar mejor la vida.

Todo esto no tiene nada que ver con lo del "madurito interesante" de hace muchos años.
Aquello era un retrato urbano, en aquel momento lo que hacían los maduritos eran buscar una más joven para seguir adelante sin mirar que pasaba detrás. Es un proceso fundamental cuando termina una relación, pararte y hacer un análisis, porque si no lo haces vas a terminar equivocándote otra vez. El escenario será distinto pero el fallo será siempre el mismo, no hay cosa que más enseñe en el mundo que un desamor. El que lo ha pasado lo sabe, es un maestro.

La distancia entre lo superficial y lo verdadero
Yo creo que es un proceso, el dolor hay que utilizarlo para aprender, para destruirse no tiene ningún sentido aunque haya momentos duros. Para eso están los boleros, para acompañar, el bolero acompaña muchísimo. Siempre encontrarás una canción que vaya contigo.

Interesante resulta que tu disco sea una colección de boleros, pero no los boleros que todo el mundo conoce, sino una colección de temas menos conocidos pero que al escucharlos te resultan tan buenos como los más populares.
¿Sabes que muchas veces hay flores muy bonitas detrás de la primera fila? Es un homenaje a la segunda fila, que no se ve, pero tiene una belleza intrínseca maravillosa. A veces los lugares comunes son muy recorridos y muy socorridos, a mi me gusta mucho investigar y tenía que meterme en la mina. Tengo la obligación de sacar cosas distintas. A nivel de música y letra hay temas que merecen ser clásicos, hay uno que me encanta que es "No pidas imposibles", de Frank Domínguez que todavía esta vivo. Es a piano y voz nada más, dice (cantando): "Lágrimas cayeron en tu carta, donde tu me dices que te vas...". Eso es, por favor, quien haya vivido eso lo ve reflejado absolutamente. O cuando dices "Y entonces", el primer bolero feminista que encontré en Puerto Rico de Silvia Rexach, que fui a cantar allí y todo el mundo me daba canciones de esta mujer para que las interpretara. "Y entonces" es una cosa tan brutal... "y entonces, si al comenzar el día rehusas recordarme, pobre de tus noches si las usas para olvidarte de mí". Son frases de pelos de punta, eso no puede estar escondido, que haya gente que lo pueda escuchar y saber que hace cincuenta años a otra persona le pasaba y no estas solo. A mí me han acompañado mucho los boleros, en la alegría y la tristeza.

¿Cómo surgió meterse en el mundo del bolero con Nat Chediak y Fernando Trueba tras los últimos proyectos más dirigidos hacia la copla?
A Fernando yo lo conocía y admiraba. Nat es una persona excepcional, con un conocimiento de la música latina como no he conocido a nadie. Nat fue el primero que me llevó a Miami con "Coplas de madrugá", sobre el año noventa y nueve, le conocí y nos hicimos muy amigos. Cuando venía a España siempre nos veíamos, he seguido todo lo que ha hecho... Una vez que estuvimos hablando le dije: "me apetecería muchísimo hacer un disco contigo", empezamos a hablar de este tipo de boleros que me había enseñado sobre todo Marta Valdés, empezamos a ver repertorio, vimos que eso llevado a balada jazzística era una lectura nueva. Vestir esas canciones, meterlas unos arreglos y armonías que llevaban intrínsecas con unos músicos americanos que yo admiraba totalmente y él tenía la posibilidad de contactar con ellos. Para mí está siendo un regalo. Y luego Mariscal, diseño gráfico, que le adoro desde el ochenta y seis, ha hecho un diseño tan bonito, tan fresco, tan nuevo... Es el regalo que más me puede gustar a los veinte años de empezar, que Trueba me haga un video, estos músicos graben conmigo, etc... Si no hubiera sido porque había trabajado antes con Chano Domínguez no hubiera podido hacer este disco, porque él me ha enseñado mucho para poder cantar con un grupo de jazz, que no es nada fácil...

Toda evolución tiende a depender de los procesos anteriores...
Por eso, depende de como vayan saliendo las cosas, con los músicos que me una... Tengo ganas de hacer este disco en directo, va a ser un baño de sentimientos, y teatralmente ponerme en cada lugar emocional de cada canción, como una secuencia...

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Martirio, en todo el tiempo que llevas cantando, siempre has hecho lo que te ha dado la gana...
Mi carrera se define por la libertad, no es fácil. Se pierde mucho dinero pero... ¡ se gana una cantidad de alegría !.

¡ Qué felicidad !
Hombre, no es todo felicidad. Pero es a lo que más puedo aspirar, a la libertad creativa, desde la forma de vestirme a hacer declaraciones o una música determinada, o quince músicas determinadas.

Y algo importante, el respeto de tus compañeros...
Eso lo tengo, el respeto y el cariño. Siempre trabajo con gente que son amigos míos o terminamos haciéndonos familia, nunca he sido la cantante y los músicos, siempre ha sido un todo. Después, la suerte de tener un hijo que le gusta la música igual o más que a mí, tenemos una comunicación muy grande. Él fue el primero que hizo la maqueta para poder hacer este disco, ha sido fundamental para mí partir de ese conocimiento que nosotros tenemos, y esa sinceridad, para llevar la maqueta a esta gente y poder hacerlo.

Un sueño de Maribel...
Yo creo que seguir transitando este camino que me da tanta alegría, y a veces ratos malos, pero donde estoy tan implicada, tan enamorada, tan ilusionada... Seguir por este camino, cada vez más libre, cada vez más tranquila, cada vez más sabia...

"Primavera en Nueva York" - Calle 54 Records y Sony BMG
Enlaces relacionados:

E-card Sony BMG Martirio: www.click2music.es/martirio
Web Calle 54 Records: www.calle54records.com
La Nota Producciones: www.lanota.es





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