Posts Tagged ‘gaga’

Miguel Poveda es historia

Miércoles, 7 de Julio de 2010

Hoy, cosas sobre un concierto de un ser humano, este:

Miguel Poveda. Mi madre dice que sale muy arriscao en este retrato.

Ya he publicado en la sección de reseñas de este mismo portal aireflamenco.com la reseña “formal” de lo sucedido el viernes 2 de julio en la Casa de Campo de Madrid (Escenario Puerta del Ángel, Veranos de la Villa 2010). Así que ahora en el blog voy a contar el concierto desde otra perspectiva.

Primero, hay que ver una foto, tal que ésta:

Vemos una marea humana alborotada, incluso con pancartas. ¿Público flipándolo en un concierto de Lady Gaga? ¿El monstruo de la chilena Quinta Vergara en Viña del Mar pidiendo una Gaviota de Plata para Camilo Sesto? ¡No! ¡Son unas tres mil personas echando un óle a una letrita por fandango en la Casa de Campo! Esto debe ser positivo para el flamenco, digo yo. (Sí, la foto está hecha con el móvil, ya lo sé)

Además de eso, detrás de las vallas del recinto hay pinos. Con la cosa de que fuera se escucha bien aunque no se vea, y las entradas estaban agotadas, cientos de personas se ubicaron en la ladera del pinar a escuchar el concierto.

¿Cuál es la diferencia entre un artesano y un artista?. Un artesano es aquel que hace muy dignas copias de una obra partiendo desde obras anteriores. Un artista es quien tomando como referencia dignos antecedentes, consigue crear evolutivas obras interesantes respetando los antecedentes. Eso es lo que está haciendo Miguel Poveda actualmente, como pudo comprobarse en el segundo cante de la noche, una granaína (la de “en oro y marfil”) cantada (con mucho compás además) por abajo cuando lo habitual es llevar la granaína al límite por arriba para el lucimiento “pirotécnico” del cantaor. Miguel se luce más todavía, y cantándola por abajo. Algo de extremada dificultad, a lo cual se sumaba el problema técnico de acoples y retornos que surgió durante este cante. Da lo mismo, Miguel puede con todo, y además hasta se lo lleva hacia el fandango onubense de Pérez Guzmán. Por cierto, lo que cantó Poveda en realidad se debería llamar media granaína, y llamarse granaína a la media, es una de las confusiones habituales de la historia del flamenco, pero para eso dedicamos otro momento si eso. Sigamos con Poveda.

Hay más ejemplos del hecho creador de Miguel, como la liviana de compás acelerado, tan propia que en un principio llegué a poner otra cosa en el papelito donde fui apuntando lo que Miguel iba cantando. Pero el colmo de todo fue casi al final, cuando después del “A ciegas” por bulería, se inventó un minirecital en un solo tema. Sus huevos ahí el tío. Debla que se va a una letrita de guajira por Pepe Marchena que se enlaza con unos versos por malagueña de Chacón, que a su vez deriva en tangos de Badajoz que antes de irse a Triana se pasan por la mariana. Así, sin despeinarse ni nada, bien conjuntado todo, y quedando como lo más normal del mundo. Un solo tema, con la guitarra de Chicuelo, que en sí mismo fue un recital dentro de otro.

Fue interesante el hecho de que una muy jerezana bulería estuvo dedicada a Elvira Lindo. Lo cual viene siendo lógico, porque la respectiva había soltado unos días antes en El País uno de los textos más interesantes sobre el flamenco en años. Ella, que no va de flamenca, ni de flamencólica, ni nada de eso. Se le ocurrió contar en su columna del domingo lo que sucedió en una actuación de Poveda y Mariza con orquesta en el Auditorio Nacional. Antes, durante, y después. Sin nombrar a ningún duende ni familiares de David El Gnomo, sin palabras como “purismo”, sin afirmaciones gore con espadas, cuchillos, sangre, y cosas de esas. Elvira contó lo que sucedió, lo cual es más interesante, y se echa bastante de menos en este flamenco que se narra en muchas ocasiones entre metáforas, mitos, leyendas, y frases efectistas, que puede quedar incluso bonito cuando además se cuenta algo. Pero más importante será contar algo, digo yo. Lo de Elvira es bastante recomendable de leer, ahí va el enlace: http://www.elpais.com/articulo/opinion/grandes/elpepusocdgm/20100620elpdmgpan_2/Tes

Por cierto, ¿Qué sucede actualmente en la prensa al respecto del flamenco?. ¿Más de tres mil personas entre los de dentro y los de fuera, muchas crónicas del concierto, y ningún gran medio cuenta lo interesante que es el asunto de un cantaor haciendo flipar a miles de personas con una soleá de Charamusco o el caracolero pregón del uvero?. Eso es lo más histórico y reseñable de la noche realmente, miles de personas acuden a un recital flamenco fundamentado en cantes como las granaínas, malagueñas, soleares, martinetes, livianas, marianas, y fandangos cordobeses. ¿Por qué sólo se cuenta que Miguel triunfó por tangos, fandangos, y bulerías?.

Ea, continúo con otras cosas. Resulta interesante también la evolución de Miguel Poveda hacia elementos de la stand-up comedy. Esa conducta escénica cuyo máximo maestro fue Chano Lobato (aunque él seguramente desconociera qué es eso de la stand-up comedy). El aspecto más cómico de Miguel surgió cuando después de “Alfileres de colores”, que anunció su interpretación como imprescindible ya que es como “La Barbacoa” en Georgie Dann, volvió a salir a escena para una parte interactiva. Los seres humanos gritaban qué querían escuchar, y él lo cantaba, saliendo del momento letras como las de “Malvaloca” o “Vino Amargo”, entre otras. Del tirón y de forma casual, surgió el último tema, una bulería increíble de Fernando Terremoto. Mucho arte recordando a un grande.

Para terminar, habría que analizar el asunto del vaso metálico. He buscado en Google un vaso similar, que viene a ser algo parecido al vaso de la turmix pero en más elegante, pero no le he encontrado. Durante todo el recital, el vaso metálico tuvo su altarcito en una plataforma destinada al efecto, forrada con su tela negra y todo, como un cáliz a la derecha del padre… digo… del cantaor. ¿Cuál sería el contenido? ¿Agua, whisky, te, Cacaolat, Ryalcao, OK de vainilla, o un líquido afinador nuclear de voces importado por Óscar (mánager) directamente desde la NASA cuya existencia nos ayudaría a comprender muchas cosas?. Pero hay algo más misterioso… ¿Que el vaso metálico fuera a juego en color y tono con la chaqueta de Miguel estaba también premeditado?… Grandes incógnitas para etéreos sinvivires cotidianos. El caso es que Poveda ya es parte importante de la historia del flamenco, y eso mola.

Este post es un complemento de “Multitudinario Poveda arrasa en Madrid” en la sección de reseñas de aireflamenco.com: http://www.aireflamenco.com/resenas/index2.asp?Id=36